Una vez más Londres se viste de blanco, el césped se recorta al milímetro y el All England Lawn Tennis and Croquet Club está listo para la 138° edición del torneo fundado en 1877, el más antiguo y prestigioso del circuito del tenis mundial.
Para todos los aficionados y jugadores, Wimbledon es mucho más que un torneo, es una tradición, vivir de y en la leyenda, ser parte de la historia. Ubicado en el suroeste de la capital británica, el All England Club, con su icónica Centre Court, será el escenario donde las mejores raquetas del mundo disputarán la gloria.
Su capacidad de más de 15,000 espectadores ha sido testigo de algunos de los encuentros más importantes de la historia del tenis. Además, la Cancha 1 y las pistas exteriores completarán el cuadro donde se combina la tecnología con la tradición en un ambiente único.
Wimbledon, con su césped casi perfecto, siempre ha exigido reflejos felinos, un saque preciso, y un juego agresivo, porque los puntos pueden definirse en preciosos segundos. Pero, además, los errores no se perdonan.
¿Cuándo se juega?
El césped más famoso del mundo verá acción con las clasificatorias del 23 al 27 de junio, para conocer los últimos jugadores que formarán el cuadro de 128 raquetas en cada categoría.
A partir del 30 de junio y hasta el 13 de julio, tendremos dos semanas de intensidad y emoción en una competencia que promete mucho más que sólo partidos emocionantes.
Los Favoritos
En el cuadro masculino veremos rivalidades que se están convirtiendo en verdaderas batallas. Carlos Alcaraz parte como bicampeón defensor, y buscará imponer su hegemonía con un tercer título consecutivo. Su explosividad, la variedad de golpes y el temple en los momentos clave lo caracterizan, y lo convierten en un especialista sobre césped que será complicado vencer. Su récord en Wimbledon es de admirarse, con 18 victorias, solo 2 derrotas y dos coronas.
Para esta edición, la combinación de potencia con sutileza como pocos, tendrán un papel predominante, además de que la mejora en su juego en la red le concede algunos puntos más de ventaja. Si consigue mantener su primer servicio por encima del 65% y domina con la derecha invertida, sin duda será el rival a vencer.
Por supuesto, no está solo. Jannik Sinner, el número uno del mundo, llega con toda la intención de recuperar su estatus y seguir demostrando su enorme talento y calidad. Su potente servicio, combinado con su juego agresivo, encajan perfectamente en Wimbledon, aunque el césped londinense le ha jugado en contra hasta ahora.
Deberá, sin embargo, mantener la alta efectividad en puntos cortos de menos de 5 golpes, donde esta superficie premia la iniciativa con creces. Además, deberá valerse de su consistencia desde el fondo para evitar intercambios largos. Su talón de Aquiles sigue siendo su juego de aproximación, por lo que su creatividad para mejorarlo o eludirlo, pueden darle grandes dividendos.
Claro que no podemos dejar de lado a Novak Djokovic quien, a sus 38 años, buscará su octava corona en Londres. De conseguir la hazaña, igualaría a Roger Federer como el máximo ganador en la historia de Wimbledon. Sus 97 victorias y sólo 12 derrotas pueden poner a temblar a varios, porque la experiencia del serbio es, sin lugar a dudas, su mejor arma en esta superficie. Y si juntamos que Andy Murray se ha aliado para ser su coach, las cosas se ponen más interesantes.
Hagamos un ejercicio de comparación entre los tres para darnos una idea más clara de que cualquiera puede llevarse el título.
Jugador | Saque | Devolución | Juego en red | Variedad | Experiencia en césped |
Alcaraz | 8.5 | 8.5 | 8 | 9.5 | 8 |
Sinner | 9 | 8 | 7 | 8 | 7.5 |
Djokovic | 8 | 10 | 8.5 | 8 | 10 |
Esta escala subjetiva basada en resultados anteriores y estilos de juego, nos dice que Alcaraz es el más explosivo y creativo, Sinner el más estructurado y constante, y Djokovic el más cerebral y completo gracias a su gran experiencia.
Así, el campeón puede ser quien logre imponer su estilo en los momentos clave.
Aunque no son los únicos. Hay varios jugadores que pueden amenazar la hegemonía de los favoritos, como Alexander Zverev, finalista en Roland Garros; Taylor Fritz, uno de los mejores sacadores; y Jack Draper, la gran esperanza británica que llega en su mejor momento.
Ahora, en el circuito femenino, la gran incógnita es si Iga Swiatek podrá conquistar por fin el torneo. La polaca, número uno del mundo y reciente campeona de Roland Garros, tendrá la oportunidad de demostrar si su mejora en césped es suficiente para superar los cuartos de final en Londres.
Le sigue muy de cerca Aryna Sabalenka y su poderoso juego desde el fondo. Más atrás, Coco Gauff y sus increíbles 21 años; Elena Rybakina como una de las mejores sacadoras del circuito, y Ons Jabeur, siempre peligrosa en césped.
Más que un torneo, es una experiencia única
Como lo hemos dicho, Wimbledon es más que un torneo, es un sinónimo de tradición. Los jugadores visten de blanco, no hay patrocinadores en las canchas, el público disfruta de fresas con crema en las gradas. Lo que lo hace único, es que a la par de todo esto, se encuentra una gran cantidad de innovación, como el techo retráctil de la Centre Court, el Hauk-Eye que sigue siendo el árbitro silencioso, y todo el equipo que hacen que la exactitud y la experiencia se vivan de la mejor manera posible, para todos.
Este año, se espera que Djokovic alcance las 100 victorias en Wimbledon, el único que podría conseguirlo en esta era. Mientras que, si Alcaraz consigue el tricampeonato, se unirá a un exclusivo club donde están solo Federer, Sampras y Borg.
La edición 138 de Wimbledon se perfila como una edición que será inolvidable, donde el drama y la emoción serán el plato principal para escribir un nuevo capítulo en la increíble historia de este torneo.




















