¿La última semana de test de pretemporada nos dará una visión más real de los equipos de F1 para 2026?
Los segundos test de pretemporada en Bahréin han comenzado. La Fórmula 1 se prepara para el inicio de la temporada 2026 en Australia con muchas preguntas, dudas y confusiones debido sí, al cambio total de reglamento, pero también por las polémicas que se han generado durante la semana anterior.
La Comisión técnica habrá tenido ya su reunión para tocar varios puntos, y las resoluciones podrían modificar un poco el enfoque de los equipos de cara al primer Gran Premio. Lo único cierto es que las polémicas no se detendrán, tanto por parte de los equipos, como de los aficionados.
Lo que nos dejaron los tres primeros días de pretemporada
Sí, muchas más dudas que certezas, y prácticamente datos que son casi inútiles para determinar el posible orden de la parrilla para este inicio. Sin embargo, hay datos que nos dan ya alguna idea de lo que cada escudería deberá perfeccionar en los últimos tres días.
McLaren y Williams fueron los equipos con mayor número de vueltas, con Mercedes marcando los mejores tiempos en lo que llevamos hasta ahora. Estos datos sólo nos confirman que la Unidad de Potencia alemana tiene bastante cancha para colarse como la más consistente, aunque con sus pequeños detalles.
Red Bull completó 343 vueltas con muy pocas incidencias, lo que demuestra que el nuevo motor ha llegado con buenas miras. Para Ferrari, los primeros tres días han resultado en un balance positivo, tanto por cifras como por sensaciones. Las 420 vueltas completadas casi igualan a los líderes, con tiempos bastante competitivos (tomando en cuenta que no significan nada aún), y con la prudencia de Maranello de valorar lo aprendido hasta el momento.
Los programas de las escuderías se han enfocado en la fiabilidad más que en el rendimiento. Haas, por ejemplo, destacó por la consistencia, mientras que Audi no ha nacido nada mal. Racing Bulls tuvo algunos problemas luego del accidente de Liam Lawson, y Alpine, que ahora también incorpora la UP de Mercedes, parece haber dado un salto enorme en cuanto a rendimiento.
Cadillac, el novato de novatos, ha cerrado su primera aparición como equipo en un test oficial con 320 vueltas, en las que el diseño asimétrico de su monoplaza no dejó de llamar la atención. Está claro que el equipo estadounidense arranca con mucha desventaja, y los problemas no han dejado de aparecer. Pero los cobijados por GM cuentan con la experiencia y liderazgo de TWG, por lo que hay que estar atentos a lo que pueden conseguir partiendo desde cero.
Por último, Aston Martin ha sido en parte una gran decepción. Se esperaba muchísimo del monoplaza disruptivo diseñado por Adrian Newey, pero la falta de fiabilidad, un rendimiento casi incomprensible del auto por parte de los pilotos, y los problemas desde la fábrica para poner el coche en pista, han sacudido a la estructura alta de los de Silverstone.
Qué esperar en la segunda semana de tests
La situación, para esos últimos tres días, se vuelve real para todos. Los programas de desarrollo, configuración, ajustes y puesta a punto de los monoplazas tendrán mayor protagonismo, con el objetivo claro de llegar a Australia de la mejor manera posible.
Mercedes deberá subsanar un tema con el motor que no les ha permitido exprimir al máximo su potencial, con algunos rumores diciendo que no son tan fornidos como antes. Esto es importante por la cantidad de equipos cliente que montan estos propulsores. Sin embargo, la polémica sigue estando en su lado de la cancha, y la resolución de la Comisión Técnica puede definir el futuro. Además, hay que añadir que todavía no certifican el combustible, por lo que podrían llegar a Melbourne con alguna desventaja desde ahí.
McLaren buscará afrontar estos últimos días con ajustes finos hacia el rendimiento general, mientras que Red Bull tiene la tarea de hacer que su UP se ajuste a las exigencias de alta demanda de las carreras.
Audi está un poco por la misma situación, mientras que los Ferrari tratarán de seguir ocultando (como todos) algo de rendimiento, aunque con la mira de colocarse en una posición cómoda para el arranque del calendario.
Racing Bulls, Cadillac, Haas, Alpine, Williams y Aston Martin parece que estarían trabajando en validar la información obtenida en los primeros días para tratar de traducirla en rendimiento.
Otro aspecto importante es que es casi seguro que no veremos los mismos diseños de monoplazas, con algunos cambios aquí y allá, algunos más evidentes que otros (como Audi la semana pasada), para dejar listo el camino que seguirán los equipos a lo largo de la primera parte del calendario.
Sin duda alguna, la Fórmula 1 tendrá en 2026 una temporada extraña, en la que quien consiga aprender, interpretar y poner en pista mejor las soluciones técnicas del nuevo reglamento, tendrá una ventaja sobre los demás. Estos últimos tres días de tests podrían darnos al fin esa clave que necesitamos para establecer la línea general de rendimiento, porque cada escudería necesitará probar, quizá el último día, el máximo desempeño de sus monoplazas.
Será en ese momento cuando podamos ver un poco más real esta nueva etapa en la Fórmula 1, y si los problemas que se han estado presentando seguirán siendo una constante, o los temas de la batería y motores eléctricos seguirán siendo los protagonistas, o los motores a combustión y las manos de los pilotos asuman ese rol, ese que la F1 es el que quiere. Pronto lo sabremos.















